sábado, 19 de marzo de 2011

20/3/2010



Cerró sus oídos y apartó la vista lejos de la muchedumbre.
El viento azotaba sus mejillas, como si quisiera arrebatarle
una caricia que envidiaba, más el calor se calaba por su piel,
y calentaba un corazón que latía al descompás.

Si alguna lágrima cayó, el huracán del sentido presentese la llevó,
dejándola desprovista de recuerdos que anhelar o tristezas que sentir.

Se encontraba en el mejor punto en el que una persona puede hallarse,
el ahora… el presente… en consonancia con el alrededor y externo mundo,
formando parte de un mismo universo.

¿Por qué llorar? ¿Por qué lamentarse,  aunque la pena dispone de razón? – Se preguntó.
Y la respuesta vino sola…  quizás el mismo viento  que quiso llevarse una caricia suya,
 la arrastró hasta sus entrañas, intentado arrancarle  una sonrisa que su rostro pedía  a gritos.

Se levantó y retrocedió aquellos pasos que un rato antes había dado para alejarse del mundo,
quería seguir sintiendo el viento, mirar ascender a los pájaros, caminar entre esa
muchedumbre… pero sintiéndose parte de ella. Quería ser una pieza más del maravilloso
puzle que todos conformamos y así, eligió figurar su vida en cada momento, con cuerpo
alma y consciencia, en cada toma de aire.

Los viejos fantasmas, los metió en una cajita que llevó a aquel lugar en el que solía pensar.
Los soltó dejándoles volar alto y así, ambos se sintieron libres por fin...
  el viento dispuso de ellos, llevándolos lejos, muy lejos de allí.


Mariajo Pepa.


Porque derramarse es necesario.

Llevaba tiempo pensando lo de hacerme un blog y por fin lo he hecho. Ya esta bien, pelleja!! jajaja
Pretendo, no solo derramarme, reflexionar, crear, cagarme en to.... jejeje, sobre todo me gustaría no perder la sana costumbre de escribir, aunque no halla nada importante que decir, pues no quiero darle la personalidad de diario. Es más una herramienta para crear, imaginar, soñar y también, admirar otras creaciones que puedan aportarme/nos algo.

En fin, manos a la obra. A ver que sale de todo esto.